Las 10 estafas más comunes (y en las que caí) en Tailandia y Camboya

Mi luna de miel a Tailandia y Camboya me encantó, pero hay algunas cosas que manchan un poco el viaje: las estafas

Antes de ir, leí muchos blogs, consejos en TripAdvisor y mi amada Lonely Planet. Estaba segura que no caería en ninguna estafa pero, si bien muchas pude evitarlas, otras me agarraron desprevenida :p
Hablé con amigos que fueron a estos destinos y por suerte no soy la única ingenua. “Mal de muchos, consuelo de pocos”, dicen.

Antes de la lista, aclaro que ambos son países muy seguros en los que no son comunes los robos, pero bueno, las estafas están a la orden del día.

Las estafas más comunes (y en las que yo caí) en Tailandia y Camboya:

  1. “Ese lugar está cerrado, pero te llevo a uno mejor”: En las cercanías de museos, palacios y atracciones turísticas en general es muy común que alguien se acerque a preguntarnos a donde vamos y que nos diga que justo en ese momento la atracción se encuentra cerrada, pero pueden llevarnos a recorrer otros lugares.
    Es mentira que está cerrado, y deberían saberlo si hacen la tarea de averiguar los días y horarios de las atracciones. Si acceden, los van a llevar a los comercios de todos sus amigos para que gasten dinero allí. Simplemente agradezcan y sigan su camino. No los van a seguir ni a robar.
    ¡En Bangkok y Chiang Mai me pasó esto unas 3 veces! Pero estaba advertida y no caí por suerte.
  2. Con el regateo ellos nunca pierden: En cualquier lugar donde vayan a comprar tienen que regatear. Es un deporte, una costumbre, un derecho. ¡Te dicen un precio y después de discutir un rato lo bajas a la mitad y te sentís un rey! Pero ellos nunca pierden y tengo dos anécdotas que lo comprueban.
    En un mercado en Camboya compramos en un puesto varias remeras para llevar de regalo. Regateamos mucho aprovechando la cantidad y aunque la vendedora no estaba muy de acuerdo, al final nos dio un buen trato. El efecto de esta estafa fue tardío ya que fue después de volver a Buenos Aires que nos dimos cuenta. La persona a la que le regalamos una de esas remeras nos envía una foto consultando si intercambiamos su regalo con el de un niño, ya que su remera era de tamaño infantil, cuando nosotros habíamos pedido M. Podemos decir que nos dio “gato por liebre”.
    En el mercado flotante de Bangkok compramos un souvenir en el agua luego de un feroz regateo (¡lo bajé de 1000 bahts a 450 bahts!). Pero al volver a la superficie, en un puesto en una esquina que tenía los precios puestos y aclaraba que ahí no se regateaba (raro), vi exactamente el mismo souvenir a sólo 250 bahts. Aunque me estafaron sólo usd5, no puedo explicarles lo mal que me puse jaja (y eso que no sabía lo que me esperaba a continuación).
  3. Un tour con destino incierto y que no incluye todo: Para ir a determinados lugares es mejor contratar un tour. Hicimos lo que nunca, lo reservamos en el hotel en el que nos alojábamos . La intención era ir al Floating Market de Bangkok, donde tras 2 horas de viaje estuvimos sólo media hora. Encima, nos cobraron aparte lo esencial del tour, que es el bote que te lleva por el mercado flotante.
    Pero la guía tenía mejores planes para nosotros: llevarnos a un parque en el que hacían gracias con animales (lo peor que me pueden hacer), y a un centro de gemas, lo que nos lleva a la siguiente estafa…
  4. Preciosas gemas: Tailandia tiene un importante mercado de gemas y van a ver que las venden en todos lados, tanto reales como falsas. Es muy común que si toman un tour los lleven sin aviso previo a un centro de gemas para tentarlos. ¡A mi me pasó!
    Ya estábamos hartos del tour mentiroso cuando vimos que en vez de ir al hotel, nos llevaron a un centro de gemas. Nos regalaron Pepsi y nos sentaron a ver una película vendedora de las gemas antes de llevarnos a recorrer las estanterías con gemas.
    Ya no sabía si reír o llorar, así que me estallé de risa y llanto de impotencia porque lo único que tenía en mi cabeza es este capítulo de South Park:
    gemas
  5. Taxis del aeropuerto y los que se rehúsan al reloj: Esto pasa en muchos países. Por un lado, al llegar al aeropuerto de Bangkok los primeros taxis que van a ver cuestan unos 700 bahts, pero si caminan unos escasos 20 metros más, verán los oficiales del aeropuerto por sólo 400 bahts. Yo tomé esos :p
    Es muy común que cuando tomen taxis en cualquier lugar quieran arreglar un precio en vez de poner el reloj. Rehúsense a esto ya que siempre les cobrarán de más. Al ir al aeropuerto para regresar a Argentina yo sólo pensaba en una cosa: tax refund. Al llegar, el taxista nos quiso cobrar más porque sí y como dijo que no tenía cambio, entré enojada al aeropuerto a cambiar para darle justo. El taxitsa al final no nos estafó pero bueno, me acordé del tax refund recién en el Duty Free, lo que para mi fue una especie de venganza inconsciente del taxista :p
  6. Arreglar el precio del tuk-tuk: No fueron al Sudeste Asiático si no se subieron en uno de estos:2015-10-24 21.14.37
    Son un transporte muy común y no sólo no tienen seguridad :p sino que tampoco esperen un reloj. Siempre tienen que arreglar el precio antes porque sino les cobrarán lo que quieran.
    En Bangkok, habíamos arreglado precio con un chofér luego de hacer la típica de ofrecer algo, que él se niegue, irnos y que nos llame para aceptar el trato. En la mitad del viaje, nos dijo que nos cobraría más. Le dijimos que de ninguna manera. ¡Ganamos una batalla al menos!
  7. Los niños guías: Esto nos pasó en los templos de Angkor, en Camboya. Estábamos paseando cuando un adolescente se acercó y nos empezó a explicar un montón de cosas sobre el templo en el que estábamos. Al cabo de unos 5 minutos, frenó su regalo y nos pidió una propina. Esta vez caímos. 
  8. Los policías que cobran por sacarte una foto:  En el mismo lugar, estábamos sacando fotos cuando un policía se ofreció amablemente a sacarnos una juntos. ¡Accedimos a la buena onda! Lo que no sabíamos era que luego de tomar la foto nos pediría una propina. Me enojé mucho y me fui. ¡No podía creer que hasta los policías intentaran estafarme!
  9. Ese hotel ya no existe: Esta no me pasó pero la vi. Es común que en el aeropuerto los taxistas digan a los pasajeros que el hotel al que quieren ir ya no existe para llevarlos al alojamiento de un amigo.
  10. Ojo con el cambio: Al igual que en muchos países, hay que tener cuidado con el cambio. Les recomiendo sólo hacerlo en casas oficiales o extraer de cajeros.

Estas son las estafas que identifiqué o incluso sufrí durante mi estadía, pero ¡estoy segura que existen muchas más! Hay que estar muy atento y no se pongan mal si caen en alguna estafa porque es más común de lo que imaginan.

Si ustedes cayeron en alguna estafa, ¡por favor cuenten en los comentarios!

 

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2 comentarios en “Las 10 estafas más comunes (y en las que caí) en Tailandia y Camboya

  1. Pingback: Amar Viajar Radio episodio 3: Consejos para viajar a Tailandia | Amar Viajar

  2. Pingback: ​Cosas que tenes que saber si vas a Tailandia | Amar Viajar

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